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Mercedes Fraile y Élida Schinocca: Una cátedra de Actuación en Andamio 90

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Luego del estreno de Los derechos de la salud, de Alfredo Martin, conversamos con dos de sus actrices, también Profesoras de nuestra Institución.

Mercedes Fraile, Actriz y Profesora de Actuación de 4to año de las Carreras de Actuación, Profesorado de Teatro y Dirección Teatral, nos cuenta qué significa para ella actuar en el escenario de Andamio 90, lugar donde también desarrolla su labor docente:

MF: Me parece importante poder trabajar como actriz y en el lugar donde también enseño, donde soy docente. Muchas veces los alumnos, me lo han dicho, comprenden cosas que uno habla en clase, o o que hablan del proceso de aprendizaje viendo al profe laburar. Me parece que es una experiencia interesantísima. Primero, porque me encanta trabajar en Andamio 90, es uno de los teatros independientes más importantes de Buenos Aires, con más historia, así que ya ahí hay algo muy interesante. Segundo, es un lugar donde doy clase y pueden ver los alumnos lo que yo digo en clase puesto en mi cuerpo, en mi experiencia como actriz y bueno incluso me han dicho a veces ‘te veo actuar y entiendo cosas o ah era esto lo que me decías, de lo que hablábamos’. Es bueno ver a los profesores de uno trabajando, está bueno para los alumnos también, esta posibilidad que tiene la escuela de tener este flor de teatro.

Estoy actuando con una ex-alumna mía, Rosana López que fue alumna mía y ahora está trabajando una escena conmigo. También fue fuerte eso para ella, para mí. Ella está chocha con eso. Estoy compartiendo escenario con profesores de la escuela, con Marcelo Bucossi con el que ya vengo compartiendo muchas horas, que es mi jefe, el director de la escuela. Con Élida que es mi compañera de otra materia. Me parece que es un lugar donde uno siente que es como su casa también, y que te da esa opción, te da esas posibilidades.

Ahora también voy a trabajar con alumnos que egresaron, una obra que salió muy bien en la muestra y la vamos a hacer para espectadores, como espectáculo, yo voy a dirigir. Auto de fe entre bambalinas de Patricia Zangaro, ya conseguimos los derechos. Otro profesor, Calmet, me va a ayudar con la escenografía y la luz, y digo, es excelente toda esta experimentación que uno puede hacer en la dirección.

Trabajar como actriz a la vez como docente en este mismo ámbito creo que para los alumnos debe ser interesante también, tener un lugar donde saben que están en una sala de teatro, que pueden llegar a cumplir su sueño de actuar…está tan difícil el trabajo afuera, hay teatros cerrados, con el aumento de la luz hay muchos teatros que van a cerrar, entonces tener este espacio de pertenencia es muy bueno.

A90: Contanos sobre la obra y su actualidad.

MF: Con respecto a la obra me parece de una gran actualidad. Esta obra se escribe en 1905 y hoy sigue siendo actual el tema de los derechos de los enfermos a seguir decidiendo sobre su propia vida, que es un reclamo que hace Luisa, mi personaje, que como enferma quiere seguir gobernando su vida, su casa, su familia y no la dejan. Le empiezan a manipular la vida, le ocultan cosas, no le dicen de qué está enferma. No sólo es la enfermedad sino cómo la familia empieza a funcionar alrededor del enfermo y termina enfermándose la familia también. Y creo que esto sigue teniendo vigencia, el derecho de los enfermos, el derecho a la muerte digna, de lo que hoy se habla mucho incluso hay leyes al respecto. Me parece que no importa qué enfermedad, quizá la enfermedad de la que la obra habla, la tuberculosis, ya está superada pero no importa. Hablemos del Sida hace poco, o de la enfermedad que queramos hablar y va a ocurrir, vamos a hacernos los mismos planteos éticos sobre el derecho de los vivos, los que están sanos, los enfermos, así que me parece de gran actualidad la obra y el planteo de Alfredo Martin y la propuesta que hace que es muy interesante también y renueva un texto clásico.

A90: ¿Cómo fue el trabajo que hiciste para componer a Luisa, tu personaje?

MF: Alfredo es médico, por eso se habló bastante del tema de la enfermedad, de cómo funcionaban los tuberculosos. Se dice en la obra también mucho de cómo funciona un tuberculoso, que tiene momentos de éxtasis, de alegría, pero la fiebre está, está con fiebre constante entonces hay un estado físico muy interesante para actuar porque está como corrida, está totalmente fuera de eje porque está afiebrada todo el tiempo, porque está alterada, con los nervios muy a flor de piel. Hablamos mucho de esto con Alfredo y me fui metiendo en esa zona de trabajar un cuerpo dolorido, un estado afiebrado, un estado de nervios constante pero a la vez cuando llego a esos estados de gran nerviosismo la respiración que no me da o el cuerpo que no te permite porque te excitás mucho. Muy interesante para actuar, muy rico para un actor, un desafío grande.


 

También conversamos con Élida Schinocca, Actriz, Coordinadora de Prácticas de la Enseñanza I, II y III y Profesora de Residencia de la carrera Profesorado de Teatro de nuestra Institución.

A90: ¿Cómo te encuentra este papel a nivel personal y profesional?

ES: Esta pregunta es muy interesante y oportuna, casi como si antes la hubiéramos pautado, pero sabemos que no, y te digo por qué. Desde lo personal lo vivo como una asignatura pendiente. Antes de los ’90 fui alumna de actuación de Alejandra Boero; luego tuve la suerte de que me convocara como actriz bajo su dirección primero en el Teatro San Martín y luego, también con su dirección, en el Teatro Nacional Cervantes. No sólo emoción, sino agradecimiento hacia ella. Luego nació Andamio 90, en el cuál dirigió varias veces y yo siempre le pedía que me tuviera en cuenta para trabajar en este Teatro y Alejandra me decía ‘No…vos sos profesional…esto es para alumnos…’. Bueno, en síntesis, hoy, pasados los años, se cumple mi deseo de, como se dice, ‘pisar actuando este escenario’…muy feliz y agradecida.

Desde lo profesional siempre es, por suerte, teniendo en cuenta que te invitan a ser parte del elenco y que han pensado en vos para el personaje, una gratificación, me encuentra más madura, permitiéndome otros desafíos y siguiendo esta vocación tan maravillosa.

A90: ¿Tiene algún condimento extra el hecho de actuar en Andamio, lugar donde también desarrollás tu tarea docente?

ES: Y, diría que en parte, no porque estoy en Teatro Andamio 90 se hace especial, también puedo, de hecho fue así, estar actuando en otro teatro. Creo que, en última instancia, lo especial o quizás lo interesante es que, yo o cualquier docente teatral, esté vigente en su actividad actoral porque te va sosteniendo, te retroalimenta. Lo importante es poner en acción lo que se transmite en la formación y, ojo, esto no tiene nada que ver con ser o “querer mostrarse” ejemplo de actriz buena o mala…tiene que ver con lo ideológico y con una elección vital de ser actriz y docente, más allá de los docentes, absolutamente respetables, que no aspiran a subir al escenario y transmiten muy buenas enseñanzas. Yo tengo mi partecita ego y me encanta que los alumnos vengan a compartir mis trabajos, pero también los estimulo mucho a que deben ver obras teatrales. Es parte de mi pedagogía teatral.

A90: ¿Por qué hay que ver Los derechos de la salud?

ES: Porque el autor y la obra lo merecen. Es una obra humana donde todos sus personajes recorren situaciones que tienen que ver con los límites de sus fuerzas para querer ser y no traicionarse, de su capacidad de transitar situaciones que van desde la verdad real y la mentira piadosa y egoísta, que sólo conducen a la soledad y a lo casi imposible, el tema de la moral. Todos ellos desde la actuación tienen territorios riquísimos para desarrollar y crear. El tema de la enfermedad que plantea la obra está muy bueno para reflexionar las conductas sociales actuales, siempre vigentes. Por otro lado, apreciar la dramaturgia, la estética diseñada por el director donde el público vive la experiencia de transitar por el espacio escénico junto con los actores, y….¿por qué no? Muy buenas actuaciones.


 

Los derechos de la salud, de Alfredo Martin sobre texto de Florencio Sánchez. Viernes 20.30 hs en Andamio 90.

Reservas: 4373-5670 / http://www.alternativateatral.com

(Fotografía: Sol Atta)

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Entrevista a Alfredo Martin, director de Los derechos de la salud

El próximo viernes 11 de marzo a las 20.30 hs se estrena en el escenario de Andamio 90 Los derechos de la salud, clásico del teatro rioplatense escrito por Florencio Sánchez, con versión y dirección de Alfredo Martin.

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Ya lo dijo Florencio Sánchez a través de uno de sus personajes: “Esa será mi obra. Desentrañar del mismo seno de la vida, del drama de todos los días y de todos los momentos, las causas del dolor humano y exponerlas y difundirlas como un arma contra la ignorancia, la pasión y el prejuicio.” (1)

Alfredo Martin, actor, director teatral y dramaturgo, bien supo interpretar las intenciones de Florencio Sánchez  en esta  propuesta cuyo drama está plenamente cargado de actualidad y donde el público cobra un rol participativo en el espacio escénico.

Con él conversamos sobre la pieza teatral que se estrena mañana viernes 11 de marzo en Andamio 90.

-¿Cómo surge el proyecto de Los derechos de la salud?

-A.M.: El proyecto de “Los derechos de la salud” se origina luego de haber sido parte de la intervención Florencio Sánchez en Querida Elena, donde presentamos una versión abreviada  de la obra, con la cuál recorríamos las habitaciones de la vieja casona de principios del siglo pasado. Estuvimos durante el mes que duró la intervención, y nos dimos cuenta que era un material que daba para más, sobre todo porque nos quedamos entusiasmados con esa idea de compartir el espacio con el público, sin utilizar ninguna platea, y con los espectadores allí mismo, eligiendo desde dónde observar las distintas situaciones. Asumir ese riesgo de quebrar la cuarta pared, y poder narrar la totalidad de los hechos de la obra.

-¿Qué reflexión te merece la vigencia de la problemática planteada por Sánchez en cuanto a la cuestión de la segregación y discriminación social?

-A.M.: Creo que lo que plantea la obra respecto a la tuberculosis, parte de un hecho histórico, fue un verdadero flagelo en su tiempo, antes de que la medicina encontrara los antibióticos adecuados para terminar con el bacilo de Koch. Pero Florencio Sánchez va mucho más allá y lo que resalta se podría aplicar a cualquier enfermedad terminal hoy en día. Se refiere a esa trama familiar, médica y social que cae sobre un enfermo terminal y lo va reduciendo en sus derechos y libertades, desarmándolo psíquicamente hasta convertirlo en un resto, un despojo, cuyo cuerpo y cuya voz ya no le pertenecen. Es hablado y actuado por los otros, devorado por quienes intervienen en pos de su bienestar haciéndolo desaparecer como sujeto.

-¿Qué rol le otorgás al público en esta puesta y por qué?

A.M.: El rol del público siempre es fundamental sino el teatro no tendría razón de ser. En este caso le toca al espectador abandonar la posición más conservadora que normalmente lo contiene y distancia de la ficción, para ir recorriendo el espacio escénico junto a los actores. Un hall de entrada, un dormitorio, un comedor, y el patio interior, esas son las opciones. Cada espectador hace su viaje y ocupa el lugar que más le interesa, o va cambiando según el caso y elige donde situarse para participar de este hecho. Esa cercanía hace que los márgenes se diluyan y demanda una verdad única, tanto en la actuación como en la expectación.

(1) Nuestros hijos, Florencio Sánchez. Acto I, escena 10.

Los derechos de la salud. Estreno viernes 11 de marzo 20.30 hs.

Reservas 4373-5670 / Alternativateatral.com


Autor: Florencio Sánchez. Adaptación Alfredo Martin

Dirección: Alfredo Martin

Actores: Mercedes Fraile, Marcelo Bucossi, Daniel Goglino, Lorena Szekely, Élida Schinocca, Rosana López.

Violín: Cecilia Sanjurjo

Asistente de dirección: Dana Olivieri, Daniela Godoy

Vestuario: Mercedes Piñero

Escenografía: Marcelo Jaureguiberry

Iluminación: Marcelo Jaureguiberry, Fernando Díaz

Diseño gráfico: Gustavo Reverdito

Fotografía: Sol Atta

Prensa: Silvina Pizarro